
Escribo en esta mesa,
a la que tantas veces se sentaron
rodeada de mis plantas,
Y en el aire, el aroma del verano.
Se mueve mi mano en el papel,
y sólo son más palabras
pero en mi escritura
surge la esencia de mi alma.
A veces la compañía,
se vuelve tan solitaria,
cuando mis ansias de recuerdos
dibujan esta orfandad extraña.
Es imposible no extrañarlos,
son mi historia,mi origen,
la piedra sobre la que edifiqué,
mi presente y mi legado.
La despedida suele ser muy cruel,
Aunque el tiempo se apiade,
Es tarde de Domingo,
Recién lo he recordado...
Que risueña vocación por lo azaroso
por recorrer los caminos
siempre por el borde empinado
y sortear el obstáculo más lejano.
Ese placer por perseguir quimeras
y conquistar molinos de viento
remontando nubes,enlazando sueños
y buscando en otoños, primaveras.
Renaciendo a los milagros triunfal
y reintentando los fracasos.
hasta verlos convertidos en certezas,
ilusiones que se despiertan y vuelan.
Uniendo los mundos ingenuos,
creando lazos ,dibujando puertas
dejando pasar el sol por la ventana
llevando la sonrisa por bandera.


paladas frías y cortantes
descascaran tu corteza
resquebrajada,helada,
triste y siniestra.
Cerrada como la noche
te vuelcas sobre mi historia
y sin piedad los cubres
negándoles la aurora.
alimentando tu voracidad
arrebatarás su carne
mas su corazón ,
ya no podrás quitarles.
Las gotas de su esencia
derramadas en mi alma
se han fundido
en mi apariencia.
Y cuando camino
surcando esta vida
yo voy reflejando
sus imágenes cristalinas.
en mi risa ,ríen sus bocas.
En mis ojos,miran sus pupilas
en mi voz, hablan sus lenguas
y en mi recuerdo ,viven sus vidas.
En un mar embravecido
navega mi alma,
a merced del oleaje,
como frágil barca.
Temerosa y vigilante,
juguete de la tempestad,
y al mismo tiempo
valerosa y peretinaz.
Alzando velas e izándolas,
arremetiendo insistente
contra la adversidad,
y recocijandose en la calma.
Aprendiendo en la travesia,
a soslayar peñascos,
y descubriendose vulnerable
a la inmensidad de una mirada.

En este mundo frío
de números y cálculos,
le voy a poner una cifra
al calor de tu mano amiga.
Le voy a dar un peso
extraño e impredecible:
el peso específico de mi alma,
es el exacto límite.
Le pondré una altura
justa y rigurosa:
la que alcancen mis alas
en el vuelo de la vida.
Y para ser estrictos
hablando de distancias
abarcaremos todos los kilómetros,
que pueda recorrer la esperanza.
Es que tu amistad tan querida,
me regala paz y me cobija.
Por eso para ser cabales
y poner correctas medidas,
Te diré sin dudar,
que el resultado es justo
y la suma de tus dones
me confiere lo siguiente:
infinitas alegrías,
sueños de un mundo bueno,
sonrisas desde el corazón,
generosidad y entrega,
Una mirada franca,un oído dispuesto,
una comprensión sin límites,
una aceptación sincera,
pero lo supremo ,el cociente perfecto
surge de dividir
cada simple momento cotidiano
por el mágico sortilegio
del feliz encuentro
y saber que esa fragmentación sencilla
multiplica mi alma, y me la duplica,
teniendo otra que junto a mi ,
acompaña y sostiene las alas de mi vida.