viernes, 1 de octubre de 2010

Luces y vacios.


El tiempo que me eleva me cercena,
La tempestad que me arrecia, me diluye,
El fuego que me quema, me ilumina
y la luz que me enciende, me empaña.

Y en constante ondulación planeo,
surcando caminos de nubes y soles,
empapada el alma de lluvia salada,
puesta la vista en un sueño sonoro.

Abierto el corazón que acostumbrado está,
a caer en serpenteante derrumbes,
transita trémulo y sigiloso,

Pretendiendo guardar en sus tenues latidos,
la exigüa fortaleza que aún conserva ,
desconociendo que pervivir es su naturaleza.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Sálvame , sálvate?


Estrella que me guias, espejo de agua cristalina
que mi corazón refleja, sálvame.
Conciencia que me acecha, voraz, hambrienta de verdades,
ilúminame y habláme con tu voz sensata.

Estela trémula de pasos que ya no andan,
Miradas que nunca tuve y amores que aún me aman,
Reflejos de aquellos caminos que nunca recorrí,
imágenes de los pasos que di sin contarlos,sálvense.

Resguárdense de la borrasca, del camino aciago,
de la oscura noche, del negro mar encrespado,
de la desierta playa, del silencioso lago...
Salvénse del agua, del fuego, del aire, sean sólo tierra y nada.

Protejánse del riesgo, del mundo, del risco,
del ladrón inesperado , de la burla, del artificio.
Cuidénse del arrebato, del descuido que ataca al desprevenido.
Pero si logras salvarte, si me salvas?? habré vivido ?

viernes, 3 de septiembre de 2010

Palabras enmarañadas



Aprender a callar, silenciar el vértigo... y en el plexo solar sentir una llamarada.
Aprender a gritar, sin emitir palabra y en la mirada desentrañar distancias.
Aprender a pensar, silenciando los ruidos de nuestras pisadas.
Descubrirse perdida y empezar de nuevo a recorrer colinas.
Sentir que las ideas son sabias y ciertas, pero en un instante , burdas y banales,
se escapan como torrente de inquietudes no resueltas.
Querer ser especial, distinta , original de algún modo, para despertar en el torbellino que arremolina a todos.
Vislumbrar un camino conocido y soleado, para que de pronto el horizonte se corra a un costado.
Soñar con tener el verbo que mueve el engranaje de las almas, y encontrarse en
soledad amontonando pobres, huecas y simples palabras.
Una maraña de emociones que sólo yo trato de vislumbrar y no dicen nada.