Una sucesión de pequeñas muertes y resurrecciones cotidianas, construyen una gran vida.
lunes, 30 de agosto de 2010
domingo, 29 de agosto de 2010
Exaltaciones cotidianas.
A primera vista, no era un presente,
Sólo una sombra sutil ,etérea.
Una presencia conocida sin más misterio
que el simple discurrir distante y neutro.
Y de pronto, sin que nada medie...
salvo un instante de leve indolencia,
unas frases sueltas sin vestir etiqueta,
bastaron para que todo se torne vehemente.
Y ya de nuevo a girar la noria,
y extraer el agua del alma rebozante,
acercar distancias que no deben acortarse,
y serpentear riscos por simple entusiasmo.
A soñar los sueños de los imposibles,
a tender puentes de puros delirios,
sólo por esa pasión tan propia y ajena,
de tejer entramados de dulces quimeras .
viernes, 20 de agosto de 2010
Nuevamente florecen las fresias... llega otra primavera.
miércoles, 28 de julio de 2010
Sin culpas...

Normalmente sólo vemos lo que queremos ver; tanto es así, que a veces lo vemos donde no está.
Eric Hoffer
Y no es tu culpa que yo te haya visto
con los atavíos que soñé ponerte.
Es muy fácil ver lo que deseamos
cuando la ilusión es lo que nos impele.
No es tu falta calzar el artificio,
y salir con una sonrisa al mundo.
Al fin de cuenta todos cautivamos,
con nuestras mejores galas y adornos.
Tal vez el único reproche, sea para mi ,
porque no tuve el valor de imponer mi alma,
y batallar por mi bién con la misma decisión ,
con la que tus creencias defendía.
Pero tengo una pobre y penosa excusa,
un pequeño margen para otorgarme la amnistía,
una clemente caricia para el corazón apenado...
buscaba un sol, entre tanta ternura sepultada y fría.
Buscaba dos sonrisas, que tanto había querido,
francas ,solícitas y puras,soles en mi pecho aleteando.
El error fue buscarlas afuera y no darme cuenta,
que aún las conservo en mi corazón talladas.
Que una me sostiene, con su ardor y su calma,
y la otra me acuna cada noche
y me despierta con ternura por la mañana,
sólo basta ver sus reflejos en las miradas más amadas.
martes, 8 de junio de 2010
enamorarse
El amenazado (Jorge Luis Borges)
Del libro "El oro de los tigres" 1972
Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz. La hermosa
máscara ha cambiado, pero como siempre es la única. De que me servirán
mis talismanes: el ejercicio de las letras, la vaga erudición, el
aprendizaje de las palabras que uso, el áspero Norte para cantar sus
mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de la Biblioteca,
las cosas comunes, los hábitos, el joven amor d e mi madre, la sombra
militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta
a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas,
pero la sombra n o ha traído la paz.
Es, ya lo se, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la
espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
Esta no es de Borges , es mía y se nota, pero es como mis palabras pueden ver el mismo sentimiento.
De los enamorados...
Palpitante inquietud,
Sed que no se sacia,
Deseo que no se colma,
Alma que no se halla.
Tierna seducción,
Desesperada búsqueda,
trémula expectación,
Extraña cacería.
En permanente
zozobra y tensión,
El corazón navega
aguas lóbregas.
En sutil impostura,
se calza los ornamentos
Para dibujar la fantasía
exaltando lo virtuoso.
Orientada la voluntad
hacia el ser amado,
El sabio se vuelve necio,
y lo temporal, sagrado.
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